EXPERIENCIA 3
BAILANDO con NIÑAS no OYENTES
Experiencia : llevo tres años trabajando con dos niñas sordas con restos auditivos, comenzaron con 4 años en el estudio y he visto su maravillosa evolución.
Al principio les costaba hablar, tenían inseguridad a la hora de sacar sonidos y palabras, pero el cuerpo era un apoyo, estimularlas diciendo tu puedes, esta bien … hizo que fueran confiando en si mismas y en sus capacidades, cada vez tenían más seguridad.
Ambas adoran su cuerpo, hasta les gusta que ponga música para llegar a comprenderla en su cuerpo. Ha sido fundamental el apoyo en la palabra a través del movimiento, y en general de sonidos diferentes que podían emitir. Cuando aprendían las vocales y consonantes en el colegio , las bailamos con el cuerpo.
Les gusta bailar sus nombres y expresarlos, el ritmo de su corazón o la melodía de su respiración.
Pintar la música con ayuda les impresiona y enriquece.
Entender los sonidos de la naturaleza por ej, el mar ( ssss! Fuerte- suave), les da gran satisfacción.
Tanto una como la otra en diferentes comentarios o actitudes en la clase me han demostrado lo importante que es la danza que les enseño para ellas. El otro día una de ellas me dijo una cosa realmente emocionante: Natalia para mi Bailar es como Hablar. Esto me confirma una vez más lo positiva que es esta metodología para poder ayudar a personas con esta discapacidad.
A parte de sus respectivos colegios me llamaron las profesoras para darme las gracias y decirme como les estaban notando en expresión y relación con los otros lo que hacían en danza. Ya van a colegios normales en integración. Con las familias también hemos comentado la evolución y el cambio que han dado.
FDO: NATALIA ARTIACH.
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